En el estudio también se manifiesta una queja generalizada sobre la excesiva complejidad de cálculo en el precio final del billete: tasas, recargos de combustible, tasas de emisión, de gestión,... cuando a los usuarios lo único que nos interesa es el precio final. La tarea de comparar distintas compañías se complica en exceso.
El estudio también hace un repaso a los aeropuertos (Fuerteventura es el aeropuerto español mejor valorado) y a los fabricantes y sus modelos de avión.
Vía | Los pasajeros suspenden a las aerolíneas españolas Informe completo | PDF