Lo que pretenden con esto es atraer al continente oceánico el turismo de negocios, un tipo de viajeros que deja sustanciales divisas allí donde va.
También intentarán de ese modo estimular a quienes tienen alta capacidad de decisión en los negocios a realizar convenciones y congresos en Australia.
Sinceramente no se si enviarle un iPod a un alto ejecutivo le moverá a visitar Sydney, Camberra o Melbourne, o simplemente lo considerará una minucia. Cómo si no se pudieran comprar uno.
Por el contrario, seguro que a ustedes, igual que a mi, si nos enviasen uno considerariamos pasar nuestras próximas vacaciones en Australia, ¿verdad?
Vía | News.com