En la playa se aprecia más gente vendiendo inventiva (brazaletes, manicuras, langostas, cangrejos, tarots, etc.) que turistas tomando el sol. Las playas son de buena calidad, la hostelería en la zona va creciendo en cantidad y en calidad pero la vecina Tailandia es una sombra enorme ocultando las playas del país más minado del mundo. Sin duda, la proximidad de las playas celestiales tailandesas se lleva la mayoría de turistas de cualquier nacionalidad, status o religión.
Vamos, que a poca gente se le ocurre irse de vacaciones a relajarse en las playas de Camboya. Y eso, sin duda, ¡hay que aprovecharlo mientras dure!
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