Y allí fue, exhausta pero dispuesta a ver algunas de las obras maestras aquí expuestas: alguna Madonna del Giotto, mucho Botticelli y demás. Y se asomó a una muestra de pintores napolitanos del Seicento. El cansancio pudo con sus fuerzas yd ecidió apoyarse sólo un segundo para cargar pilas. Con tan mala fortuna que lo hizo sobre una obra de Salvatore Rosa y la agujereó.
Bueno, todo ésto es una fantasía mía. Pero el hecho es que esta turista dañó una obra de gran valor artístico.
Para evitar este tipo de dolores de cabeza, mejor descansar un rato antes de entrar al museo, tomándose un "gelato" frente al Pontevecchio.
Vía | Noticias ya